Ley de datos
Un cliente te pide todos sus datos: tienes 30 días para responder
Llega el correo pidiendo copia de todo lo que tienes sobre esa persona, o que lo borres. Qué te pueden pedir, en qué plazo hay que contestar y cómo dejar tu sitio listo para responder.
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Un martes cualquiera llega un correo corto: "Quiero saber qué datos tienen sobre mí y de dónde los sacaron. También quiero que los eliminen".
No es un reclamo ni un cliente enojado. Es una persona ejerciendo un derecho. Y desde el 1 de diciembre de 2026, ese correo abre un reloj: tienes un plazo para contestar, y la respuesta tiene que ser por escrito, fundada y guardada.
La mayoría de los negocios que conocemos hoy no podría responderlo. No por mala intención: porque los datos de esa persona están repartidos entre el correo, un cuaderno, un Excel, WhatsApp, la planilla de reservas y el sistema de facturación. Juntarlos toma días.
¿Qué es exactamente lo que te pueden pedir?
La Ley 21.719 le da a cada persona seis derechos sobre sus propios datos. En el mundo del cumplimiento se conocen por la sigla ARCOPB: acceso, rectificación, cancelación o supresión, oposición, portabilidad y bloqueo. Son personales, irrenunciables y no se pueden limitar por contrato: no sirve poner en tus términos que el cliente "renuncia" a ellos.
Traducido a lo que te va a llegar por correo:
- Acceso (art. 5): "muéstrame qué tienes sobre mí". No basta con decir que sí tienes datos: hay que entregar los datos y su origen, para qué los usas, a quién se los entregaste, cuánto tiempo los vas a guardar y, si tomas decisiones automatizadas, explicar la lógica que aplicas.
- Rectificación (art. 6): "este dato está malo, corrígelo". Si ya lo compartiste con alguien, tienes que avisarle la corrección.
- Supresión (art. 7): "bórralo". Procede en seis casos —entre ellos, que ya no sean necesarios o que la persona haya retirado su consentimiento— y tiene excepciones claras: si una ley o un contrato te obliga a conservarlos, no se borran.
- Oposición (art. 8): "no me mandes más publicidad, no me perfiles". Este es el que más van a usar contigo si haces email marketing o campañas.
- Portabilidad (art. 9): "entrégame mis datos en un archivo que pueda llevarme". En formato electrónico estructurado, genérico y de uso común. Un PDF con pantallazos no cumple.
- Bloqueo (art. 8 ter): "suspende el uso de mis datos mientras resolvemos". Este tiene un plazo aparte y muy corto.
¿Cuánto tiempo tienes realmente para responder?
Los plazos están en los artículos 10 y 11, y conviene tenerlos pegados en algún lado:
- 30 días corridos para responder, contados desde la solicitud. Se pueden prorrogar una sola vez por otros 30 días corridos, avisando.
- 2 días hábiles para responder una solicitud de bloqueo. Y mientras no la resuelvas, no puedes seguir tratando ese dato.
- Rectificación, supresión y oposición son siempre gratuitas. El acceso es gratuito al menos una vez por trimestre.
- Si rechazas la solicitud, el rechazo tiene que ser fundado, indicando causa y antecedentes, y avisándole a la persona que tiene 30 días hábiles para reclamar ante la Agencia.
- Tienes que guardar respaldo de que respondiste: fecha, envío y contenido íntegro de la respuesta.
Ese último punto es el que cambia el juego. No basta con haber contestado: hay que poder demostrarlo después. Y la ley pide, además, que el canal sea sencillo y expedito —correo electrónico, formulario de contacto o un medio electrónico equivalente— publicado donde la persona pueda encontrarlo.
Sobre la fecha: la ley está publicada y su vigencia fijada es el 1 de diciembre de 2026. Hay un proyecto ingresado el 1 de septiembre de 2026, en la Comisión de Constitución del Senado y sin votación, que la postergaría a diciembre de 2027. Mientras eso no se publique, la fecha vigente es la primera. La Agencia se está instalando, la fecha se discute; que entra en vigencia, no se discute.
¿Por qué esto es difícil aunque tu negocio sea chico?
Porque la dificultad no está en la respuesta: está en encontrar los datos.
Si atiendes por WhatsApp, agendas por Instagram, cobras con un link, llevas el registro en una planilla y guardas los comprobantes en una carpeta del correo, esa persona existe en cinco lugares distintos y ninguno se habla con el otro. Responder "qué tienes sobre mí" implica revisar cinco fuentes a mano, sin equivocarse y sin dejar nada fuera.
El estudio de LemonTech y la Asociación Chilena de Ética y Compliance (ACEC), sobre 127 organizaciones con operaciones en Chile y publicado el 23 de septiembre de 2026, lo deja claro: solo un 15% dice saber responder una solicitud de datos dentro de 30 días, y un 85% gestiona el cumplimiento con procesos manuales. No es un problema de gente desordenada: es un problema de sistemas que nunca se diseñaron para esto.
Y ahí está la buena noticia. Lo que resuelve una solicitud ARCOPB es exactamente lo mismo que te ordena el negocio: tener los datos de tus clientes en un solo lugar, con historial, exportables y con permisos claros de quién ve qué.
¿Qué tiene que existir en tu sitio para poder responder?
Cinco piezas concretas. Ninguna es un proyecto de meses:
- Un canal declarado y visible. Una dirección de correo o un formulario específico para solicitudes sobre datos personales, enlazado desde la política de tratamiento y desde el pie del sitio. Que no sea el mismo buzón donde caen las cotizaciones.
- Acuse de recibo automático. Con fecha y hora. Es el punto de partida del plazo y tu primera prueba de que recibiste la solicitud.
- Un registro de solicitudes. Quién pidió qué, cuándo, quién respondió, qué se envió y cuándo vence el plazo. Puede ser una tabla en tu sistema, pero tiene que quedar trazable.
- Exportación de la ficha del cliente. Un botón que genere un archivo con todos los datos de esa persona en tu sistema, en formato abierto. Esto cubre acceso y portabilidad de una sola vez.
- Un responsable con nombre. Alguien de tu equipo que revise ese buzón y sepa qué hacer. Si el canal existe pero nadie lo mira, el plazo corre igual.
Antes de eso hay un paso previo que vale más que los cinco: escribir la lista de todos los lugares donde hoy viven datos de tus clientes. Formularios, planillas, WhatsApp, el sistema de reservas, el correo, el proveedor de facturación, la herramienta de email marketing. Esa lista es el mapa. Sin ella, cualquier canal de solicitudes es una promesa que no puedes cumplir.
¿Qué pasa si el primer correo llega antes de que estés listo?
Se responde igual, con lo que tengas, dentro del plazo y por escrito. Una respuesta honesta, completa y a tiempo vale mucho más que una perfecta y tardía. Lo que no se puede es ignorarlo, contestar por WhatsApp sin dejar registro, o cobrar por lo que la ley manda entregar gratis.
Y sí: la primera solicitud casi nunca llega de un desconocido. Llega de un cliente que se fue molesto, de un ex trabajador o de alguien que recibió un correo que no pidió. Por eso conviene tener el canal andando antes, y no armarlo el día que aparece el correo.
Esto es contenido educativo y no asesoría legal: nosotros implementamos la parte técnica —el canal, el registro, la exportación, los permisos— y el respaldo legal de nuestros contenidos lo visa Gian Piero Serafini, abogado. Lo que sí podemos afirmar es que responder a tiempo y con respaldo es lo que convierte tu cumplimiento en algo documentado y acreditable, que es el terreno donde uno quiere estar parado.
Un cliente que pide sus datos no es una amenaza. Es alguien que te está mirando de cerca. Que puedas contestarle en 48 horas, con un archivo ordenado y tu nombre arriba, dice más de tu negocio que cualquier página de "nosotros".
Equipo LPage
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo tengo para responder una solicitud de datos personales en Chile?
Treinta días corridos desde la solicitud, prorrogables una sola vez por otros treinta días corridos, avisando al titular. La solicitud de bloqueo temporal tiene un plazo mucho más corto: dos días hábiles, y mientras no se resuelva no se puede seguir tratando ese dato. Además hay que guardar respaldo del envío, la fecha y el contenido íntegro de la respuesta.
¿Qué significa ARCOPB?
Es la sigla de los seis derechos que la Ley 21.719 le reconoce a cada persona sobre sus datos: Acceso, Rectificación, Cancelación o supresión, Oposición, Portabilidad y Bloqueo. Son personales, irrenunciables y no se pueden limitar por contrato, así que no sirve incluir una cláusula de renuncia en tus términos y condiciones.
¿Puedo cobrar por entregarle a un cliente copia de sus datos?
No en los casos que la ley declara gratuitos. La rectificación, la supresión y la oposición son siempre gratuitas, y el acceso es gratuito al menos una vez por trimestre. Cobrar por lo que corresponde entregar gratis es exponerse a un reclamo ante la Agencia.
¿Tengo que borrar los datos si un cliente me lo pide?
No siempre. El derecho de supresión procede en seis causales —entre ellas que los datos ya no sean necesarios o que se haya revocado el consentimiento— pero tiene excepciones: si una obligación legal o un contrato te exigen conservarlos, no se borran. En ese caso hay que responder igual, dentro del plazo, explicando de forma fundada por qué no se accede a la solicitud y avisando que la persona tiene treinta días hábiles para reclamar ante la Agencia.